La formación del rendimiento a largo plazo es un proceso de desarrollo controlado por un determinado objetivo de la capacidad de rendimiento deportivo y de la disposición para el rendimiento desde el principio del entrenamiento deportivo del rendimiento hasta el logro del alto rendimiento deportivo. Se concibe y realiza según la disciplina deportiva especifica como un proceso unitario en etapas de formación construidas la una sobre las otras sistemáticamente que destacan el contenido (Schnabel, Harre y Borde, 1994)
La tendencia contemporánea en el deporte y lo mismo ocurre en la escalada es la reducción de la edad en la cual los niños se involucran en el entrenamiento, basta seguir el rendimiento de algunos niños prodigio en los portales de internet como 8a.nu para dar cuenta de esto. Algunos aspectos podrían ser la explicación de esto, como puede ser la popularización de la actividad en los niños a partir de los medios de difusión, el diseño de equipamientos específicamente para niños, y ejemplos de los altos rendimientos de algunos jóvenes motivan a la inclusión de los niños al entrenamiento en edades tempranas.
Quedaria plantearse rigurosamente cual sería la edad ideal de iniciación en la preparación sistemática para la escalada, ya que su práctica es relativamente nueva (comparado con otros deportes). Lo que es realmente notable es la reducción constante de la edad de los buenos rendimientos (máximas performances tanto en roca como en competiciones), lo cual induciría a pensar que las edades de iniciación y entrenamiento están reduciéndose constantemente. Esta tendencia no quiere decir que haya que indefectiblemente anticipar la edad del alto rendimiento, sino que más bien regirse por el principio de la “especialización oportuna y progresiva”, ya que la formación de base variada debe ser completada y sustituida progresivamente por los contenidos del entrenamiento especifico del deporte en su momento oportuno.
El entrenamiento infantil y juvenil posee algunas características fundamentales a respetar(Martin, Nicolaus, Ostrowsky y Mars, 2004):
Tienen carácter prospectivo, es decir que sus objetivos son la base del rendimiento y entrenamiento en etapas superiores mucho más exigentes
El objetivo principal no es alcanzar el máximo rendimiento para esa edad, sino satisfacer los contenidos de cada etapa de formación
Por lo tanto plantear un objetivo de rendimiento demasiado pronto podrá llevar a cortar la carrera deportiva a largo plazo. Siempre tendremos que pensar que se tienen que lograr las bases del máximo rendimiento en las edades tempranas para luego poder manifestarlo.
A continuación presento una serie de cuatro etapas con sus correspondientes direcciones en los diferentes aspectos del entrenamiento (técnico, físico, táctico y mental) que se deberían cumplir como proceso de formación a largo plazo de los escaladores (V. Issurin, 2008)
Etapa preliminar de preparación
Esta primer etapa está caracterizada por un desarrollo multilateral del niño, sin una carga excesiva de entrenamiento, principalmente todas las sesiones de entrenamiento tienen un carácter lúdico para aumentar la motivación y el gusto por la actividad (en este caso la escalada).
Los juegos son una de las herramientas más utilizadas y también se hace hincapié en cuestiones técnicas y de seguridad fundamentales para el desarrollo del deporte.
Todas las modalidades de la escalada deben ser practicadas/desarrolladas en esta etapa, ya sea el boulder, la dificultad y la velocidad, pero siempre adaptadas a las particularidades evolutivas de los niños en particular, respetando las fases sensibles para el desarrollo de las distintas cualidades motrices.
Esta primera etapa debe durar al menos dos años, tiempo suficiente para fortalecer, interesar, motivar y generar una buena predisposición para continuar con el entrenamiento del deporte elegido
Técnica: se adquieren las habilidades generales y específicas del deporte, el desarrollo de las habilidades de coordinación especificas y generales
Físico: desarrollo multilateral de las habilidades motoras con especial énfasis en las habilidades especificas del deporte y un aumento en la capacidad de entrenamiento
Táctica: conocer las demandas tácticas específicas de la escalada, y adquirir el conocimiento táctico básico y las habilidades técnico-tácticas
Mental: consolidación en el interés por el deporte elegido , formación de una motivación estable y el deseo de continuar con la preparación
Etapa de especialización inicial

Esta dedicada al desarrollo de las habilidades técnicas y motoras especificas. El entrenador debe conocer profundamente las habilidades y demandas físicas de las mismas. Este es el periodo en que el escalador hace su decisión en la disciplina a la cual se querrá dedicar, haciendo más especifica su preparación. Se debe ir preparando al escalador a las cargas de entrenamiento típicas del entrenamiento de esa disciplina. Es indispensable la participación en la competición o en en la consecución de algunos objetivos de rendimiento en la roca, lo cual proveerá un feedback importante en cuanto a las habilidades tácticas y mentales que merecen especial atención.
En esta etapa comienzan a ser más específicos los estímulos de entrenamiento, en donde se van dejando de lado las actividades lúdicas para ir insertándose en las particularidades de la disciplina elegida, ya sea boulder, dificultad o velocidad.
Aquí el volumen de trabajo dedicado a la especialidad crece, tomando prevalencia por sobre las otras modalidades.
Se comienzan a utilizar estrategias de entrenamiento mental para fortalecer la confianza y la seguridad , así como también la fortaleza mental para entrenar y esforzarse en cada uno de los entrenamientos y/o rendimientos
Técnico: mayor desarrollo de las habilidades especificas y selección de la disciplina más favorables. Aumento en las habilidades técnicas y de tipo coordinativo
Físico: desarrollo más especializado de las habilidades motoras, centrándose en las demandas especificas de la disciplina. Adaptación a las cargas de entrenamiento típicas del deporte
Táctico: Aprendizaje más profundo de las reglas y la táctica competitiva, y un aumento mayor del conocimiento táctico y las habilidades técnico-tácticas
Mental: adquisición de la confianza en uno mismo y el deseo, formación de la conciencia y la responsabilidad en las situaciones de entrenamiento y rendimiento, y un aumento en la motivación para entrenar y rendir en la disciplina elegida
Etapa de especialización avanzada

En esta etapa los escaladores adquieren las bases de la maestría deportiva. Las habilidades técnicas y físicas deberían alcanzar a la de los adultos calificadas. La carga de entrenamiento aumenta sustancialmente acercándose a la de los escaladores adultos
Se utilizan ejercicios de alta intensidad son una de las herramientas preferidas para estimular adaptaciones de alta calidad, como la utilización del campus, el system board, la utilización de lastre para aumentar la intensidad de la escalada, en algunos casos los entrenamientos asistidos por bandas elásticas, pero sin llegar al máximo de intensidad en los mismos. Aunque pareciera lo contrario, los escaladores en esta etapa aun no han llegado a su madurez completa, y el uso de las cargas de entrenamiento máximas deben estar muy controladas.
Técnica: Adquirir la técnica efectiva en la disciplina elegida, establecer el estilo individual y la eliminación de errores o vicios técnicos
Físico: incremento de las habilidades motoras especificas, formación de de una cantidad suficiente de habilidades motoras para una efectiva e individualizada habilidad individual
Táctico: formación de táctica y las habilidades técnico-tácticas individuales, aumento de la coordinación técnico-táctica
Mental: desarrollo de la motivación para adquirir la excelencia, aumento del control emocional, adquisición de habilidades de regulación de loes estados mentales, mantenimiento de una elevada confianza y seguridad
Etapa de perfeccionamiento deportivo
Si el deportista alcanza la misma, es la de duración más variable. En el caso de la escalada deportiva hay escaladores que han permanecido y aun permanecen en un altísimo nivel aun pasados los 50 años, aunque para la mayoría esta etapa ronda cerca de los 4 a los 10 años de duración. Esta etapa es definitivamente el periodo de la máxima creatividad individual. Es cuando los escaladores experimentados pueden contribuir conscientemente en términos de habilidades motoras, técnica de movimiento, táctica y habilidades mentales. Obviamente el ritmo de mejora en las habilidades motoras y técnicas es mucho más lento que la etapa anterior
Aquí la intensidad y el volumen del entrenamiento es el máximo necesario para lograr una continua adaptación. Se necesita la utilización de medios de entrenamiento mucho más específicos para continuar manifestando las mejorías hasta llegar al límite de las adaptaciones posibles, cuando indefectiblemente el rendimiento comienza a caer.
Técnica: aumento de la técnica con especial énfasis en el estilo individual y las particularidades del escalador
Físico: adquisición del mayor nivel posible de las habilidades motoras especificas y su aplicación de manera efectiva
Táctico: Adquisición de la creatividad táctica, aumento superior de las habilidades técnico tácticas y la perfección y automatización de las habilidades técnico tácticas preferidas
Mental: Total involucramiento con la excelencia, adquirir el mayor nivel de confianza en sí mismo. Auto regulación del estado de ánimo, control emocional efectivo y fortaleza mental
La formación del rendimiento desde la niñez hasta la etapa de máximo rendimiento consiste en una planificación estratégica que contempla las edades y tiempos de desarrollo de los escaladores, buscando aumentar la longevidad en la práctica deportiva y llegar a los máximos logros con una base solida que permitirá perdurar por más tiempo en la actividad .